El Legado del Padre

“Dios realiza las obras más grandes sólo a través de los más pequeños…” P.K.

Después de los 14 años de exilio en Milwaukee, USA, el Padre regresa a Alemania, a continuar trabajando por su Obra. Muchos anhelan visitarlo, comunicarse con él por carta o telefónicamente.

Así también sucede con nuestra Familia naciente en el Ecuador.

En 1968 el grupo de la Juventud Femenina “Corazones Fieles al Padre” deciden enviarle de regalo una patena a través del P. Humberto Anwandter (13.VII.68), sacerdote chileno, quien pasó por Ecuador en viaje a Schoenstatt, Alemania, acompañada de una cartita en la cual le cuentan lo que ha sido su crecimiento espiritual, y le piden oraciones para la Familia.

El Padre José Kentenich, como padre y profeta, toma este regalo como de toda la Familia y escribe una carta a través de su Secretaria, al Padre Germán Pompín, Asesor de la Familia, el 14 de Septiembre de 1968, un día antes de su partida al cielo.